Nuestra ciudad posee espacios invisibles al ciudadano común. No los vemos. Sus luces nos llenan de sombra. Sus silencios nos ensordecen. Estos espacios llueven y yacen en el suelo asunceno. Pasamos por delante y no los saludamos, olvidando el valor histórico de los mismos.
La fotografía sale al encuentro de estos lugares inexistentes de la mano de profesores del Instituto de la Imagen, quienes recorrieron esas mismas calles que sólo los turistas admiran y que algún que otro abuelo recuerda con nostalgia.
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Mario Franco Director del Instituo de la Imagen